Como especialistas en ortodoncia infantil en Oviedo, queremos explicarte, en este post, algunas de las consideraciones generales de este tratamiento. Al estar hablando de un procedimiento exclusivo para niños y niñas, es muy recomendable tener claros todos los aspectos que influirán en el resultado final, así como los motivos o los plazos en los que deberíamos comenzar a utilizarlo.

Uno de los aspectos más importantes de este tratamiento será el momento de iniciarlo. Está comprobado que a los siete años, un especialista ya es capaz de predecir cómo será el crecimiento y la posición de las piezas dentales de un niño. Así que, aunque nos parezca demasiado pronto, sería conveniente que, a esa edad, lleváramos a nuestros hijos al ortodoncista.

Hay que dejar claro que los problemas dentales no serán puramente estéticos. Una mala posición de las piezas, o una mala mordida, pueden provocar una mala oclusión, problemas a la hora de hablar o comer, o, también, dolores de cabeza. Estos problemas en el crecimiento de los dientes suelen tener un factor hereditario, aunque también influyen decisivamente malos hábitos como chuparse el dedo en exceso o utilizar el chupete mucho más tiempo de lo recomendado.

Con nuestros especialistas en ortodoncia infantil en Oviedo recomendarán el inicio de este tratamiento en casos como presentar varios dientes apiñados, de manera que dificulte la higiene bucal, o si la pérdida prematura de piezas de leche provoca una mordida y masticación incorrecta. Estos dos ejemplos suelen provocar molestos dolores de cabeza en nuestros hijos.

En la Clínica Ibaseta contamos con especialistas en la colocación de cualquier tipo de ortodoncia, por lo que podremos atenderte de una manera totalmente profesional, personalizada y eficaz.