El bruxismo es una afección que termina deteriorando la dentadura y que está muy extendida entre los adultos, pero como expertos en ortodoncia infantil en Oviedo, te aseguramos que cada vez es más normal encontrar a niños que lo sufren. 

En función del nivel de bruxismo que sufra el niño puede ser necesario o no acudir a profesionales que le den solución, pero poner en marcha una serie de sencillos consejos también puede ayudarte a minimizar los daños en la dentadura de tu hijo.

Ir a dormir relajado es fundamental. Es importante que las horas antes de acostarse el niño este calmado y su actividad tanto física como mental sea leve. Las técnicas de relajación pueden ayudar en este cometido. Un baño antes de irse a la cama le relajará mucho.

Ciertos tics no ayudan a que desaparezca el bruxismo, morderse las uñas u objetos como el lápiz son una mala costumbre que le harán habituarse a descargar su estrés machacando sus dientes. 

La televisión puede estimular demasiado a cualquiera. Es importante que no se quede dormido inmediatamente después de ver la tele ni que lo haga tras jugar a vídeo juegos. 

En Clínica Ibaseta estamos especializados en tratamientos de ortodoncia infantil en Oviedo y sabemos la importancia que tiene el bruxismo para la salud dental de pequeños y mayores.